Calor y frío
Reduce el intercambio térmico a través de los elementos tratados y ayuda a disminuir la demanda de climatización.
Soluciones de aislamiento térmico y protección de superficies para granjas, almacenes y explotaciones agrícolas. Ayudamos a reducir el calor, las pérdidas de energía y el riesgo de condensación, con un sistema adaptado a la actividad de cada instalación.
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La espuma de poliuretano de celda cerrada se proyecta sobre superficies compatibles y forma una capa aislante continua. Puede adaptarse a techos, paredes y geometrías irregulares. Seleccionamos la formulación y el espesor según el soporte, las condiciones interiores y el acabado necesario.
Ver espuma de poliuretanoEn naves de pollos de engorde, ponedoras o reproductoras, el aislamiento ayuda a mantener un ambiente térmico más estable. La solución debe contemplar también la humedad, la ventilación, la limpieza y el contacto de los animales con las superficies.
Si buscas una solución para tu granja con el nombre coloquial «pico pollo», estudiamos la protección que necesita el aislamiento frente al picoteo de las aves. Concretamos el material y el acabado adecuados para cada nave, ya que esta expresión no define por sí sola una especificación técnica.
Cuando hay riesgo de picoteo o desgaste, valoramos una protección mecánica compatible sobre el aislamiento, como sistemas específicos de poliuretano de alta densidad. La resistencia al picoteo, al lavado o a los desinfectantes debe acreditarse para el sistema elegido; no se presupone por utilizar espuma de celda cerrada.
Reduce el intercambio térmico a través de los elementos tratados y ayuda a disminuir la demanda de climatización.
Al reducir las superficies frías puede limitar la condensación. Se combina con una ventilación adecuada y el control de la humedad; no garantiza eliminar todo el goteo.
Un acabado protector adecuado puede facilitar la limpieza. La presión, la temperatura del agua y los productos admisibles se definen según su ficha técnica.
Valoramos la exposición al agua, al amoníaco y a otros agentes de la explotación. La protección química y la impermeabilización requieren sistemas compatibles específicos.

Aislamiento de cerramientos y acabados resistentes al uso, la limpieza y las condiciones ambientales de la nave.
Tratamiento de techos y paredes, considerando la humedad generada por los animales y la ventilación de la instalación.
Aislamiento de recintos para productos agrícolas donde interesa limitar los cambios de temperatura y controlar la humedad.
Aislamiento de espacios cerrados de cultivo con condiciones ambientales reguladas, combinado con sus equipos de ventilación y climatización.
No fijamos una densidad universal para todas las granjas. La espuma aislante y la capa de protección pueden ser productos distintos, con prestaciones y espesores diferentes. Estudiamos el estado de la cubierta, el uso de la nave, la accesibilidad, el lavado previsto y las exigencias de protección frente al fuego.
La espuma no es por sí sola una impermeabilización completa ni una barrera contra plagas. La intervención se planifica sin animales en la zona de trabajo y respetando los tiempos de curado, ventilación y reentrada indicados para el sistema. Si la cubierta es de fibrocemento, primero se comprueba la posible presencia de amianto.
Indícanos el tipo de explotación, la ubicación, la superficie aproximada y si el problema principal es calor, frío, condensación o deterioro del acabado. Preparamos una propuesta para trabajos en España y en el extranjero.
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