PROYECTO REALIZADO · LLEIDA
Condensación y temperaturas difíciles en una nave agrícola
La nave necesitaba mejorar su comportamiento térmico para proteger la actividad agrícola. La geometría del soporte y las condiciones interiores requerían un aislamiento continuo y adaptado.
El problema: cambios de temperatura y superficies complejas
Las cubiertas y cerramientos de una nave agrícola pueden sufrir grandes variaciones de temperatura. La entrada de calor en verano, las pérdidas en invierno y la humedad interior favorecen superficies frías y condensaciones cuando el aislamiento es insuficiente.
Antes de intervenir revisamos el soporte, la accesibilidad, la ventilación y el uso de la instalación para elegir una solución compatible con la actividad.
La solución: espuma de poliuretano proyectada
Aplicamos espuma de poliuretano proyectada sobre las superficies preparadas. La espuma se expande y se adhiere, formando una capa continua que sigue el relieve del soporte y mejora la continuidad del aislamiento.
La formulación y el espesor se adaptaron al soporte, la humedad y el uso agrícola de la nave. Cuando el aislamiento queda expuesto, se define además la protección superficial compatible con la limpieza y el mantenimiento previstos.
Un aislamiento adaptado a la actividad
El aislamiento ayuda a limitar el intercambio térmico y a mantener condiciones más estables. El resultado depende de la ventilación, la actividad, el clima y el estado previo de la nave.
La espuma no sustituye una impermeabilización completa ni resuelve por sí sola las humedades de capilaridad o las fugas de instalaciones. El diagnóstico y el acabado forman parte del sistema.
¿Necesitas aislar una nave agrícola?
Indícanos la actividad, la superficie y el problema de temperatura o humedad. Estudiaremos el soporte y te propondremos una solución adaptada.
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