PROYECTO REALIZADO · MÁLAGA

Calor en verano y pérdidas de energía en una nave industrial

La cubierta metálica sufría una elevada exposición solar y una continuidad de aislamiento insuficiente. Aplicamos espuma de poliuretano proyectada para reducir el intercambio térmico y mejorar el confort de trabajo.

El problema: una cubierta industrial expuesta al sol

La cubierta presentaba una superficie extensa, ondulada y difícil de tratar con piezas rígidas. Durante los meses cálidos, la radiación solar aumentaba la temperatura interior y elevaba la demanda de climatización en las zonas acondicionadas.

También había encuentros, solapes y cambios de plano que podían dejar discontinuidades en el aislamiento. Antes de intervenir revisamos el soporte, el estado de la chapa, la accesibilidad y las condiciones de trabajo.

La solución: espuma de poliuretano proyectada

Aplicamos espuma de poliuretano proyectada sobre la cubierta preparada. La espuma se expande, se adhiere al soporte y sigue la geometría ondulada, formando una capa continua de aislamiento térmico.

La proyección permite tratar una superficie extensa y sus encuentros sin depender de cortes pieza a pieza. La formulación y el espesor se definieron según el soporte, el objetivo térmico y el acabado protector necesario para la exposición exterior.

Un aislamiento adaptado a la actividad

El aislamiento ayuda a limitar la entrada de calor en verano y las pérdidas de calor en invierno. El ahorro energético real depende del estado previo, la climatización, los horarios y el uso de la nave.

La espuma debe quedar protegida cuando está expuesta a la intemperie. El sistema completo se concreta con el acabado, la ventilación y el mantenimiento adecuados para la actividad industrial.

¿Tu nave necesita aislamiento térmico?

Indícanos el tipo de cubierta, la superficie y el problema de temperatura que notas. Estudiaremos el soporte y te propondremos una solución adaptada.

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